Dado el entorno de amenazas rápidamente cambiante que vivimos, los negocios requieren construir las capacidades de agilidad, adaptabilidad y resiliencia para competir en el mercado. En este contexto, una capacidad se entiende como la combinación de gente, procesos, tecnologías, políticas, prácticas, relaciones con terceras partes y cultura que permiten que la ciberseguridad sea repetible, consistente, medible y demostrable.
Para lograr la alineación, lo primero que tenemos que hacer es analizar y entender el modelo de negocio de nuestra empresa, partiendo de que un modelo de negocio define la manera en que una organización crea, entrega y captura valor para sus clientes y para sí misma, a través de la comercialización de productos o servicios.